Seis ejemplares de orquídeas del Orquidario de Estepona están siendo digitalizados en 3D para formar un archivo de floraciones reutilizable. El trabajo forma parte de Sinfonía Biótica, un proyecto que se presenta el domingo 25 de octubre, a las 10:00, en el propio Orquidario. En la presentación, la música procede de la actividad eléctrica de las plantas, que serán las primeras en generar música e imagen en tiempo real a partir de esa actividad.
La digitalización de cada ejemplar sigue cuatro fases: escaneado, limpieza de mallas, optimización y texturizado. Los modelos resultantes se denominan gemelas digitales y forman un archivo de floraciones reutilizable en materiales educativos o en exposiciones. Ese uso amplía el alcance del trabajo más allá de la instalación sonora, y el proyecto prevé que el archivo se amplíe con más ejemplares a medida que avance la instalación.
El punto de partida de la obra son los biodatos, mediciones de la actividad eléctrica de las plantas que obtienen sensores específicos. Los dispositivos han sido creados por Molino Lab, espacio de experimentación artística de Sancti-Spíritus, en Salamanca. Cada orquídea está conectada a una unidad de biodatos. El sistema recoge las variaciones de la señal y las convierte en altura, dinámica, timbre, densidad y ritmo, mientras la pantalla central muestra nubes de puntos y secuencias de especies digitalizadas que responden a cada planta. Según el proyecto, los biodatos no atribuyen pensamientos a la planta, sino que permiten percibir una dimensión de su actividad que no se aprecia a simple vista.
Cada planta alimenta un instrumento virtual propio, y el conjunto forma una banda sonora que cambia de manera continua y no se repite de forma exacta. La mezcla se ha ajustado al espacio del Orquidario para que el sonido no interfiera con el jardín. La instalación necesita una calibración inicial, ya que el ejemplar, el entorno y el momento del día alteran la señal. El resultado no reproduce la señal de forma literal: la interpreta, y las orquídeas siguen siendo las protagonistas.
Manuel Lucas, curator del Orquidario de Estepona: «Vamos a contar con una instalación permanente donde los visitantes podrán escuchar la música que generan las distintas especies de orquídeas». Fernando Fernández, responsable de Molino Lab, trabaja en la intersección entre arte, naturaleza y tecnología. Su equipo ha experimentado con biodatos de distintas especies botánicas, pero esta es la primera vez que trabaja con orquídeas: «Se convierte en un nuevo reto para nosotros, al igual que un grado de expectación, al ser las orquídeas una planta muy representativa».
Fernández prevé que el archivo crezca con la incorporación de más ejemplares e instrumentos virtuales, de modo que la instalación permanente gane variedad de ambientes con el tiempo. Según sus palabras, el conocimiento de cada especie permitirá en el futuro saber qué orquídeas generan más biodatos: «podremos en un futuro conocer qué especie de orquídea son las que más biodatos generan».
La presentación tendrá lugar el domingo 25 de octubre, a las 10:00, en el Orquidario de Estepona.
Molino Lab es un espacio de experimentación artística situado en Sancti-Spíritus, en Salamanca, y en su marco se desarrolla el trabajo. Fernández, que dirige el equipo y el proyecto Sinfonía Biótica, combina el arte, la naturaleza y la tecnología en una misma línea de trabajo.

