El estudio de alternativas de ubicación del nuevo estadio de Málaga ha concluido su primera fase con el descarte de dos de las cinco opciones analizadas: Lagar de Oliveros y Manzana Verde. Las tres ubicaciones que avanzan a la segunda fase son el actual estadio de La Rosaleda, la parcela de ampliación de la Universidad y el sector de San Cayetano. La entrega del análisis final está prevista para el 15 de mayo de 2026.
El análisis ha sido realizado por la UTE formada por Técnica y Proyectos S.A. (TYPSA) y Fenwick Iribarren S.L., contratada por el Ayuntamiento de Málaga a través de la empresa municipal Promálaga. El estudio parte del cumplimiento mínimo de los estándares UEFA Nivel 4, con un aforo entre 45.000 y 55.000 espectadores, según el documento UEFA Stadium Infrastructure Regulations de junio de 2025.
La primera fase se basó en un diagnóstico comparativo de cinco ubicaciones a partir de 18 estudios previos realizados en el marco del convenio entre el Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial. Los criterios aplicados abarcaron condicionantes físicos, accesibilidad, capacidad de la parcela, planeamiento urbanístico e integración urbana.
Lagar de Oliveros fue descartada por las dimensiones insuficientes de la parcela para un estadio con estándares UEFA, una topografía irregular y la falta de culminación del proceso de gestión y urbanización. Manzana Verde quedó excluida por su uso predominante residencial —con 923 viviendas previstas, de las que 803 son de protección oficial— y por requerir la modificación del Plan General de Urbanismo y un nuevo Plan de Reforma Interior.
La Rosaleda avanza por su ubicación en un entorno urbano consolidado y con arraigo social, aunque la intervención requeriría ajustes en el viario perimetral, la reubicación temporal de usos afectados y presenta limitaciones de aforo máximo de 45.000 espectadores junto al cauce del Guadalmedina. La parcela de ampliación de la Universidad cuenta con planeamiento aprobado, urbanización avanzada y buena accesibilidad mediante metro, autobús y red viaria, si bien presenta afectaciones de carácter aeronáutico, hidrológico y viario. San Cayetano dispone de gran disponibilidad de suelo y condiciones topográficas favorables, aunque requeriría nuevas infraestructuras de movilidad y la tramitación del planeamiento urbanístico.
La segunda fase elaborará un análisis multicriterio entre las tres ubicaciones seleccionadas y concluirá con un informe final y una hoja de ruta con cronograma detallado para la construcción del estadio. La ubicación propuesta por la UTE no tendrá carácter vinculante, correspondiendo la decisión final a las administraciones promotoras del proyecto: el Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial.

