El Ayuntamiento de Málaga, a través de Limasam, ha puesto en marcha una nueva fase de la campaña «La orgánica es vida, separa al marrón», iniciada esta semana. La actuación, dotada con 276.295,27 euros, combina acciones de concienciación ciudadana sobre el uso del contenedor marrón con la ampliación de la recogida puerta a puerta de residuos orgánicos dirigida al sector hostelero. El 90% del coste está cofinanciado con fondos Next Generation de la Unión Europea, y el 10% restante corre a cargo del Ayuntamiento.
La campaña se articula en tres ejes de intervención presencial. El primero es el acompañamiento personalizado: un equipo de educadores ambientales realizará un itinerario informativo con cada establecimiento hostelero. El segundo son los puntos informativos itinerantes, con carpas y expositores en zonas de alta afluencia. El tercero es el asesoramiento a pie de contenedor, donde los educadores guiarán a los ciudadanos en el momento del depósito, explicarán qué materiales se consideran impropios y promoverán el uso de bolsas compostables. Complementan estas acciones sesiones informativas para colectivos y asociaciones, formaciones mediante webinars y actividades de dinamización en distintos puntos de la ciudad.
La principal novedad de esta fase es la ampliación de la prueba piloto de recogida puerta a puerta, que hasta ahora operaba en el centro histórico. La cobertura se extenderá a establecimientos de la zona del Soho y a chiringuitos de la zona oeste. Antes de incorporarlos al servicio, Limasam llevará a cabo una campaña informativa con cada uno de estos establecimientos para explicarles el funcionamiento del sistema.
Una vez completada esa fase informativa, los establecimientos adheridos dispondrán de un canal de contacto directo con Limasam para avisar de cuándo necesitan que sus residuos orgánicos sean recogidos. El servicio opera de lunes a domingo, de 11:00 a 18:00 horas, en una franja horaria que coincide con las horas punta de la hostelería y el mayor tránsito peatonal. En el caso de los chiringuitos de la zona oeste, la recogida seguirá un recorrido predeterminado en lugar del sistema de aviso bajo demanda.
La iniciativa se enmarca en la obligación establecida por la normativa europea de reciclar el 55% de los residuos municipales. La separación de la fracción orgánica permite obtener compost y, durante su descomposición, aprovechar el metano generado como fuente de energía renovable.

