El Pleno del Ayuntamiento de Málaga ha aprobado de forma inicial la modificación de la normativa del Plan General que limita el uso de hospedaje como alternativa automática al uso residencial. La decisión, adoptada en sesión extraordinaria y urgente el 16 de julio por razones de interés general, salió adelante con los votos del Partido Popular, la abstención del PSOE y el rechazo de Vox y Con Málaga.
La reforma afecta a la normativa pormenorizada número 28 y actúa sobre dos frentes: restringe la implantación del uso de hospedaje como alternativo o compatible del residencial y limita los cambios de uso de local comercial en planta baja a vivienda. El nuevo articulado declara incompatible el uso de hospedaje en todas las ordenanzas del uso residencial que integran el Plan General.
Aprobada por la Junta de Gobierno Local el 1 de julio y depurada tras resolver las enmiendas de la oposición, la modificación entrará en vigor con la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia del extracto de la aprobación inicial.
Desde esa publicación, y durante un plazo de tres años —o hasta que se apruebe la modificación de elementos del PGOU en tramitación, si ocurre antes—, quedan suspendidas las licencias y autorizaciones que no se ajusten a las nuevas determinaciones. La suspensión no alcanza a las solicitudes de licencia ni a las figuras de planeamiento con uso turístico presentadas antes de la publicación del acuerdo.
La medida corresponde a la tercera fase del plan municipal de regulación de los usos turísticos, aprobado en agosto de 2024. En paralelo, desde el 22 de agosto de ese año las nuevas viviendas de uso turístico permanecen suspendidas en todo el término municipal, al amparo del Decreto Ley andaluz 1/2025 de medidas urgentes en materia de vivienda. Las dos primeras fases fijaron condiciones previas: en junio de 2024 se exigió entrada y servicios independientes para las nuevas viviendas turísticas y, desde enero de 2025, se prohibió su inscripción en 43 barrios donde superaban el 8% del parque residencial.
En la misma sesión, el Pleno aprobó un suplemento de créditos del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV) de 3.410.000 euros para la compra de 77 viviendas propiedad de Inmocaixa en la parcela R3 del sector Soliva Este. El expediente contó con el respaldo del PP y el PSOE y la abstención de Vox y Con Málaga.
El IMV había enajenado esa parcela en 2006 a la entidad hoy denominada InmoCaixa para promover 98 viviendas en alquiler, reservándose el derecho de tanteo ante una eventual venta. La propietaria comunicó el 11 de febrero su intención de traspasar 77 de esas viviendas a una entidad inversora, operación sobre la que el IMV ejercerá ahora ese derecho en los mismos términos de la oferta.

