El Ayuntamiento de Ronda ha completado el Camino del Desfiladero del Tajo con la apertura de su segunda y última fase, un tramo de 500 metros que discurre por una pasarela paralela al río Guadalevín en el interior de la garganta.
El itinerario recorre cerca de un kilómetro desde la plaza María Auxiliadora, junto al conjunto histórico, hasta la barriada de Padre Jesús, próxima a los Baños Árabes. La primera fase, de unos 200 metros, se abrió en abril de 2024 y llega hasta la base del Puente Nuevo; la segunda prolonga el recorrido desde ese punto hasta el final del camino. Tanto el acceso como la salida se habilitaron en inmuebles rehabilitados.
La actuación tuvo un coste aproximado de 1,5 millones de euros. La primera fase supuso 370.000 euros, financiados entre el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, que aportó en torno a 170.000 euros a través de las ayudas a Municipios Turísticos. La segunda ascendió a 1,1 millones, repartidos al 50% entre la Diputación de Málaga y el Ayuntamiento.
La primera fase la ejecutó Tuccitana de Contratas y la segunda, Sando, con un diseño del estudio de Luis Machuca, arquitecto del Caminito del Rey. Desde su apertura, el camino acumula más de 390.000 visitas, con una media en torno a 160.000 al año, y la previsión es un crecimiento cercano al 20% con la nueva fase.
El recorrido genera 25 puestos de trabajo directos e indirectos, 16 de ellos directos. La entrada es gratuita para los rondeños y tiene una tarifa general de 12 euros, con gestión a cargo de la empresa municipal Turismo de Ronda.

